A pocos minutos de tu hospedaje se encuentra una de las maravillas de Colombia: Zipaquirá. Una tierra donde la historia minera y la imponencia arquitectónica se entrelazan para ofrecer una experiencia única en el mundo.

Imprescindibles en tu visita:

  • La Catedral de Sal: Un templo subterráneo esculpido en las entrañas de una mina de sal, donde la luz y la roca crean un escenario místico e inolvidable.
  • El Centro Histórico: Con una de las plazas más hermosas y mejor conservadas del país, perfecta para la fotografía y para disfrutar de un helado artesanal.
  • Miradores naturales: Si buscas buenas vistas de la sabana, los alrededores ofrecen senderos ideales para caminatas matutinas.

Un consejo local: Dedica al menos medio día a la Catedral de Sal y el resto de la tarde a perderte por las calles empedradas del centro colonial.